Misiones de ayuda de la ONG SOS Infancia
Tras haber ayudado intensamente durante casi dos años a la reorganización de la “Casa familiar Nazareth” para menores de la calle, en Tánger, dicho proyecto, gracias a Dios, es ya una realidad estable y próspera. Las obras que hemos costeado para la reforma y acondicionamiento total de los baños y botiquín de la Casa, los distintos envíos de medicamentos y de material sanitario efectuados al dispensario sanitario de “Casa Nazareth” y sin los cuales no habría sido posible su funcionamiento, la consolidación y mejora de su centro de acogida de menores de la calle (cuya comunidad de HHFF se ha renovado completamente siendo sustituida por un equipo de Hermanos más jóvenes y especializados), el inicio de la escolarización de algunos de los niños acogidos a su acción, la apertura y continuidad del comedor para los chicos, las actividades formativas de éstos en higiene y salud, la consecución de puestos de trabajo para algunos de ellos, y las reinserciones familiares de otros, son buena muestra de la acción y presencia que ha tenido SOS Infancia desde el comienzo de la ejecución del proyecto por Cruz Blanca, y así lo acreditan las fotografías que se pueden ver en nuestra “galería”.
A la vista de estos logros, Monseñor Agrelo, Arzobispo de Tánger, se interesó en 2007 en la posibilidad de que SOS Infancia potenciara su intervención en aquella diócesis del norte de Africa, pasando a ayudar a otras comunidades misioneras que, entre grandes dificultades y carencias, trabajan allí con los niños.
Es por ello que desde marzo de 2008 la ayuda de SOS Infancia se ha diversificado a favor de dos centros más:
Casa de Acogida Materno Infantil, de las Misioneras de la Caridad
Se trata de una casa de acogida de bebés, hijos de madres solteras, que las Misioneras de la Caridad (más conocidas como Hermanas de la Madre Teresa de Calcuta) tienen abierta en Tánger, y en la que tienen recogidos a 22 niños entre 0 y 2 1/2 años (entre ellos una pareja de mellizos). Siguiendo la frase de la Madre Teresa “No los matéis, dádmelos a mí”, las Misioneras de la Caridad, acogen a madres solteras embarazadas, y por ello socialmente repudiadas, que en la Casa esperan el momento del nacimiento. Una vez dan a luz, las madres y los recién nacidos se quedan al cuidado de las Hermanas, por lo que gracias a esta iniciativa son muchos los bebés salvados del aborto.
Hogar/dispensario Materno Infantil y de Promoción juvenil de la mujer, de las Adoratrices del Santísimo Sacramento y de la Caridad
Las Hermanas Adoratrices del Santísimo Sacramento y de la Caridad son una reducida comunidad de monjas españolas que tienen en su Convento de Tánger un centro para la rehabilitación de alrededor de 20 niñas y jóvenes maltratadas, algunas liberadas de los abusos sexuales y de la prostitución infantil y juvenil.
Las Hermanas, que acogen en el convento a las niñas (algunas de ellas niñas/madre) les enseñan corte y confección, bordado a máquina, y cuando tienen dinero para pagar a algún profesor, les facilitan clases de cultura general (pues muchas son analfabetas), de español y de informática, para lo que disponen de un pequeño taller y un aula. A la vez, en un dispensario que han habilitado en el convento, las Adoratrices cuidan y hacen seguimiento a unos 80 bebés, enseñando a sus madres jóvenes a atender las necesidades más básicas de estos “peques” como es su alimentación, aseo e higiene diaria, atención a la salud, protección, etc...
Para mayor detalle de la historia de las Adoratrices y de este proyecto pinchar aquí
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Misión de los Padres SOMASCOS en el poblado de INHAMIZOA (Mozambique) para acogida de huérfanos y formación de menores:
1. Breve historia
El viejo anhelo de los Padres Somascos de abrir una Misión en África fue activado en 2003 por algunos miembros de la Congregación en España, quienes aconsejados por la Delegación de Misiones y Caritas Internacional eligieron Mozambique como lugar de destino, atendiendo a que el carisma de servicio a la infancia desamparada que caracteriza a la Congregación podría verse mejor realizado en un país como aquél -en el que el problema de los niños huérfanos y abandonados es especialmente acusado-, y por la mayor afinidad de Mozambique con la mentalidad latina.
Tras un curso de formación misionera y de portugués, y una primera experiencia en un hogar de acogida infantil de los Misioneros Combonianos, la Misión comenzaba en la primavera de 2007.
2. Resumen del proyecto
La Misión, que a pesar del poco tiempo transcurrido desde su puesta en marcha se va convirtiendo en una feliz realidad, consiste en una aldea infantil llamada “Hogar San Jerónimo”, dirigida por los Padres Somascos para acogida de niños huérfanos, y atención a menores en situación marginal, siendo acogidos los huérfanos en régimen de internado, y estos últimos en régimen de centro de día, en colaboración siempre con los servicios sociales municipales.
El complejo, que se encuentra junto al poblado de Inhamizoa, consta de:
- cuatro casas, que son los hogares de los huérfanos
- iglesia
- talleres, y
- una extensión de campo para actividades agropecuarias,
todo ello sobre terreno cedido gratuitamente pero no en propiedad, por el municipio de Beira, del que el poblado Inhamizoa y la aldea “Hogar San Jerónimo” se encuentran a 20 kms. De estas instalaciones que forman la aldea, la iglesia es de uso común para todos los habitantes del poblado de Inhamizoa, en tanto que los talleres y otras actividades formativas están destinadas, además de a la formación de los huérfanos, a la de los niños y jóvenes que, no estando internos en las casas de la aldea, se acojan a ella en régimen de centro de día.
Las cuatro casas, que han sido construidas con el dinero de Cáritas Española y Manos Unidas, ya están en funcionamiento estando por ahora alojados en ellas 21 niños y nueve niñas (éstas en una casa exclusiva), es decir un total de 30 huérfanos de los 64 que pretende acoger la Misión (16 por casa).
El funcionamiento de cada una de las casas implica:
- Atender a la alimentación, limpieza, vestuario y sanidad de sus niños
- escolarización, seguimiento y refuerzo escolar
- actividades y juegos orientados a la socialización y convivencia, y
- formación ético-moral-religiosa cristiana, conciliada con la tradición familiar y local.
La Misión es una respuesta al fenómeno desbordante de la orfandad y abandono infantil que se da en la zona, y que está agravado por la pobreza, el déficit alimentario, así como por el SIDA, que afecta a los propios niños.
Las personas que sirven en la aldea son:
- personal religioso: 3 sacerdotes misioneros de la Congregación Somasca, con dedicación exclusiva (24 h/día, todo el año) y a los que corresponde la dirección
- personal voluntario: por lo menos 1 persona, que asuma un compromiso de trabajar en este proyecto por lo menos un año
- personal asalariado: 3 personas (1 cocinera, 1 educadora, 1 maestra para refuerzo escolar).
3. El patrocinio de SOS INFANCIA
Como podéis ver en las fotos que hemos incluido en la “Galería” de la web, la Misión aún se está construyendo, siendo muchas las dificultades a las que los PP Somascos se están enfrentando de forma simultánea y que, sólo a título de ejemplo, van desde el hecho de que 15 de los 30 niños huérfanos actualmente acogidos (un 50%) son portadores de SIDA, hasta la necesidad de nivelar el terreno fangoso (importante inconveniente de la obra con el que no se había contado) pasando por el hecho de que ninguna ONG ni entidad ha querido comprometerse a asumir regularmente el pago de la alimentación de los niños (que ya están viviendo en los hogares), sin olvidar el precario suministro eléctrico que llega a la aldea y que, con sus frecuentes interrupciones (que llegan a durar hasta tres días) no permite ni conservar la comida en el arcón congelador que se ha instalado en cada casa, hacer los trabajos escolares, ni en su día utilizar las máquinas de los talleres cuando D.m. estén terminados.
Hace unos meses el P. Joaquín (de la Congregación Somasca) conoció al P. Ignacio –entonces Capellán de SOS Infancia y hoy, además, vicepresidente de nuestra asociación- a quien puso al corriente de la existencia de la Misión y de la situación tan inicial, embrionaria, y tan precaria en la que se encontraba.
Ante esa realidad, que contrastamos mediante varios encuentros y reuniones con los PP Somascos, y una vez valoradas nuestras posibilidades, decidimos ayudar a salir adelante a esta Misión “Hogar San Jerónimo” que se ha convertido así en nuestro tercer proyecto de colaboración permanente.
Concretamente, desde “SOS INFANCIA” nos hemos comprometido, por ahora y sin perjuicio de poder aumentar nuestra ayuda futura, a pagar los GASTOS DE ALIMENTACIÓN DE LOS NIÑOS HUERFANOS ACOGIDOS, El precio de esa alimentación es algo más de 1 € por niño y día, por lo que en noviembre hemos hecho ya el primer pago de 1000 € con el que los 30 niños están comiendo este mes y pago que, con la ayuda de Dios y con ese fin, iremos efectuando sucesivamente todos los meses.

También en SOS Infancia hemos querido ayudar decisivamente a mejorar el nivel de vida en la Misión comprando el GENERADOR DIÉSEL DE ELECTRICIDAD que necesitaban para garantizar el suministro a la aldea y futuros talleres, ante los frecuentes y prolongados cortes de energía que sufren y que hacen muy penosa la vida de los niños. Se trata de un generador de corriente PRP 45 KVA 36 KV del que hemos pagado la adquisición, transporte y aduana, la construcción de la cabina para su alojamiento y la instalación del cableado subterráneo y conexión a las distintas dependencias.
A solicitud del Superior de la Misión, en SOS Infancia asumimos desde diciembre de 2008 el envío de 70 € mensuales para el sostenimiento de una familia de la diócesis de Beira (Mozambique) compuesta por madre de 37 años que ha enfermado de sida y tiene a cargo tres hijos pequeños. Con esos 70 €, que en su favor administran directamente los misioneros, pagamos el alquiler de la choza, la alimentación de la familia, medicinas y el colegio de los niños. Igualmente en diciembre de 2008, desde SOS Infancia conseguimos del Ayuntamiento de Usúrbil (Guipúzcoa) una subvención de 13180 € destinados a equipar la casa de las niñas de esta Misión orfanato de los PP. Somascos. Las niñas ya están disfrutando de ello.
En las fotos se puede ver la "caseta" para alojamiento del generador con cableado subterráneo y conexión a las distintas dependencias, y el generador de corriente a diesel, PRP 45 KVA 36 KV con el que hemos asegurado el suministro a la aldea infantil.
Ya veis, la Misión está empezando “a andar” y creemos que es un momento muy bonito para ayudar a que “no se caiga”. Ya hay niños allí que están acogidos gracias a nuestra ayuda y, evidentemente, no podemos dar pasos atrás. Como siempre, tiene que ser el esfuerzo perseverante y continuo de socios y colaboradores el que nos permita seguir adelante. Muchas gracias a todos por el que estáis haciendo.
