Misión de SOS infancia en Puerto Maldonado (Perú) para acogida de niños necesitados
1. Breve historia
Desde los comienzos de SOS infancia el P. Ignacio María Doñoro concibió la ilusión de que nuestra organización pasase, de ayudar en las actividades caritativas de diversas congregaciones e institutos religiosos, a fundar una casa propia en la que se realizase una acción de caridad y pastoral con los niños más vulnerables y necesitados, en el lugar del mundo que la Iglesia designase.
Ello exigía una dirección y dedicación personal a la que nuestro Presidente –el P. Ignacio- se sintió llamado, y tras “remover Roma con Santiago” buscando la forma de materializar ese anhelo, finalmente y bajo el amparo de los PP. Dominicos de España, tras renunciar a su vida en nuestra patria y en compañía de Alejandro María -un voluntario movido por su vocación religiosa- se fue en enero de 2011 a Puerto Maldonado (Perú), en donde ambos, “codo con codo” y -como se dice en terminología militar- “pegados al terreno”, han abierto y rigen, bajo el nombre de “Hogar Nazareth” una casa de acogida y auxilio a los niños más necesitados.
2. Resumen del proyecto
La Misión, que a pesar del poco tiempo transcurrido desde su puesta en marcha se va convirtiendo en una feliz realidad, está bajo la protección del Obispo de Puerto Maldonado (Dominico español) y consta de:
- Por ahora una casa baja, particular, que es propiamente el hogar, la cual ocupamos en régimen de alquiler.
- Una parcela legalmente cedida por el Obispado, en la que esperamos construir un nuevo hogar que nos permita abandonar el hasta ahora alquilado, y
- una extensión de selva que nos ha sido donada por una familia local, y que pretendemos destinar a actividades agropecuarias convirtiéndola en un granja-plantación que hemos bautizado con el nombre “Beato Juan Pablo II”.
El funcionamiento del “Hogar de Nazareth” implica:
- Atender a la alimentación, higiene, vestuario y sanidad de sus niños.
- Su escolarización.
- actividades y juegos orientados a su socialización y convivencia fraterna, y
- formación católica.
Con estos medios y de esta forma, nuestro hogar es una respuesta al sufrimiento provocado por la orfandad y el abandono infantil y que en esta zona próxima a la selva está agravado por la extremada pobreza, el déficit alimentario y la explotación de los niños.
3. Necesidad de ayuda
Ya veis, la Misión está empezando “a andar” y creemos que es un momento muy bonito para ayudar a que “no se caiga”. Ya hay niños allí que están acogidos gracias a nuestra ayuda y, evidentemente, no podemos dar pasos atrás. Como siempre, tiene que ser el esfuerzo perseverante y continuo de socios y colaboradores el que nos permita seguir adelante. Muchas gracias a todos por el que estáis haciendo.
