Económicamente la acción de la ONG se mantiene con las cuotas que regularmente aportan los socios y con las aportaciones extraordinarias que obtenemos de distintos colaboradores.
SOS Infancia tiene una sola cuenta corriente y sólo dos personas (tesorero y presidente indistintamente) tienen poder de disposición, debiendo informar de los gastos a cualquier requerimiento de los miembros de la Junta, quienes en todo momento podrán consultar los movimientos bancarios, por lo que la transparencia y claridad de la gestión económica es máxima.
Ningún cargo en la ONG es retribuido.
Intentamos realizar todas las actividades usando medios cedidos gratuitamente.
Las órdenes, congregaciones e institutos religiosos justifican debidamente a SOS Infancia el destino dado a cualquiera de las cantidades que se les envía.
Igualmente, la ONG rinde cuentas periódicamente a los socios.